“Guía del padre gamer abstemio” por Peperro Belmont

Son las ocho de la tarde. Un halo de luz celestial desciende sobre la figura de mi suegra, marchándose con mi hija de dos años en brazos. “Bueno, hijo, recógela sobre las doce, ¿vale?” Sonrío y me despido de la madre de mi mujer, cerrando la puerta con tranquilidad; no quiero que se note que estoy desesperado.

Me giro. Silencio. Bendito y alabado SILENCIO. Mi esposa me mira, igualmente sonriente. Suspiramos y asentimos el uno al otro con la mirada cómplice que sólo puede haber entre parejas.

Por fin es nuestro momento.

Rápidamente, corremos a la habitación a ponernos más cómodos. Y es que los pantalones del trabajo aprietan cuando uno se va a llevar tres horas sentados ante una pantalla de ordenador.

Yo … Necrodancer. Ella … Heroes of Might and Magic.

La guía del padre gamer abstemio

Desde muy pequeño me han encantado los videojuegos. Desde mi más tierna infancia pude jugar a una Phillips Videopac G7000. Hoy, que hago lo que puedo con un PC y … un smartphone.

Desde 1998 que adquirí mi primera aceleradora gráfica (una Voodoo Banshee) siempre he preferido con creces el PC por todo lo que me ofrece, y por los precios de los juegos. Antes de eso, tuve una Super Nintendo y una Playstation y aunque normalmente siempre han convivido en casa un PC y una o más consolas, me inclino indudablemente por lo primero.

Cuando eres un chaval, estrenando nueva voz de camionero y con una colección de dinosaurios de plástico, prácticamente sólo tienes que darle al botón de pausa para las nimias tareas de un niñatillo al que le gusta más un teclado y un ratón que salir un rato a la calle. Antes de eso ya jugaba, pero nunca tanto. Cientos, miles de horas delante de un monitor destruyendo un juego tras otro, pasándome infinidad de ellos, aprendiendo y disfrutando de lo que la tecnología tenía que ofrecerme.

Pero pasa una cosa en la vida: Creces.

Creces y la proporción tiempo ocupado/tiempo para rascarse va cambiando poco a poco hasta el punto en el que, entre casa y jornada completa te cuesta encontrar un huequito para poder jugar a nada. Pobre insensato, la que te espera…

Cuando decides agregar un miembro más a la familia (generalmente neonato, en ocasiones alienígena y o robot), ese huequito deja de existir casi por completo. Pides a Odín, Shiva, Cthulhu, Don Ramón y demás tan solo una horita de siesta. Que el nuevo inquilino-parásito quiera dormir un ratito para poder jugar, ver una serie, dormir o colaborar con tu secta favorita. LO QUE SEA, pero un ratito para uno mismo es lo que nos separa de la demencia extrema a estar de lujo.

Poco a poco la paternidad te enseña a dividir ese huequito en varios mini huecos y aprovechar que se va al baño incluso (no estoy exagerando) para encender cualquier juego que android pueda ofrecer y quitarnos el mono un poco. Si, he dicho Android. Ya sé que jugar en el móvil no es lo óptimo. Los juegos son simples, pencos, la batería vuela y la mayoría piden dinero para poder continuar, pero es como el parche de nicotina para quien tiene prohibido el tabaco. No podemos comparar la historia, banda sonora, gráficos, jugabilidad, inmersión y comodidad de un juego de consola o PC, pero es lo que nos queda en momentos de síndrome de abstinencia.

Antes que nada, quiero que conste que escribo esto con mi hija dando vueltas por la habitación tirando cosas, escalándome e intentando romper todo lo rompible, por lo que puedo escribir con conocimiento de causa.

the past is now padres gamer peperro belmont

Consejos para poder llegar en algún momento del día a encender tu PC:

-Los abuelos son tus mayores aliados. El momento en el que los abuelos quieren pasar un rato con nuestra descendencia es perfecto para echar una partidita rápida. Ya sé que hay muchísimas cosas que hacer (guiño, guiño) y todas hay que hacerlas en ese rato, pero hay que aprovechar para inyectarnos nuestra escasa dosis de polígonos y/o sprites.

-NO se juega online. Aquí hay que pensar un poco en los demás, que están invirtiendo su tiempo en un hobby y no es plan de fastidiar la party, raid o mazmorra porque haya que cambiar un pañal, dar de comer, coger un momento, poner los zapatos que se ha vuelto a quitar, vigilar que no se mate, etc, etc, etc. Estoy deseando que tenga edad de jugar online. Siempre falta un healer.

-Jugar a cosas con pausa o que pueda detenerse en cualquier momento (Parón, mi bicha quiere un bibi y que le lea un cuento. A ver si el lobo consigue comerse a esos malditos cerdos de una santa vez. Cualquier dia de estos le invito a un serranito)

(Seguimos)

Me refiero, por ejemplo, a la saga Heroes of Might and Magic, que al ser estrategia por turnos podemos en cualquier momento soltar el ratón y dejarlo 1 hora si hace falta como esté. En el caso que se quiera jugar en pareja hay juegos de estrategia que permiten la pausa online e incluso guardar la partida en linea para seguirla cuando podamos, como en Age of Empires 2 HD. Todavía recuerdo con nostalgia jugar con mi pareja online a diferentes juegos, subir de nivel, hacer equipo para matar cosas… ¡¡SE ACABÓ!! No se juega online, ¡he dicho! Ya habrá tiempo de jugar cuando sean adolescentes, salgan de noche y estemos preocupados pensando en si siguen vivos.

-Juegos de móvil. Sí, a veces es nuestra única salida. Por poner un ejemplo, cuando tenía que llevar el carrito a todas partes pillé uno de esos soportes con pinza para el móvil, lo puse en el carro y subí tela de niveles en Pokémon GO dando paseitos. Ahora, que hace frío, llueve y siempre es de noche, se puede aliviar uno un poco con el Lineage 2 Revolution, que requiere del mínimo de atención y es bonito.

Paréntesis: Pido un minuto de silencio por las baterías caídas en combate por juegos de móvil.

-Duerme menos de lo que un humano debería. Sé que recomiendan 8 horas para que el cuerpo humano funcione con normalidad, pero el café no es tan popular únicamente por su sabor. Si quieres tiempo sacrifica sueño. Hagamos números. Si duermes a diario 7 horas en vez de 8, tienes 30 horas de tiempo libre extra al mes. Eso sirve para cuando curras. Si eres padre 5 horas y media o 6 deben ser suficientes si quieres jugar o ver una serie en un lógico periodo de tiempo y aún así vas a tardar (tardé 5 sesiones durante 1 semana en ver la comunidad del anillo, un mes en pasarme un juego de 8 horas, etc).

-Si te aventuras a juegos single player con su historia, que sean cortos. En 2 o 3 meses que se tarda en pasar un RPG típico se nos ha olvidado media historia y en muchos casos volveremos a empezar porque no seguimos bien el hilo ¿Por qué mi guerrero de Neverwinter tiene un bebé en el inventario? Hay muchísimos juegos de menos de 5 horas a muy buen precio y que son buenísimos. El catálogo indie actual es nuestro segundo mayor aliado, después de los abuelos como decía.

-Paciencia. Mucha paciencia. Si no se puede no se puede y punto. Tenemos una responsabilidad enorme y no podemos tratar de quitar tiempo de atención a nuestros retoños para aporrear botones. Es mejor no intentar embarcarnos en un juego absorbente si nos vamos a frustrar intentando prestar atención a lo que pasa y percatándonos de que simplemente, no se puede en ese momento. Ya vendrán los abuelos un rato y le daremos fuerte al juego. No rayarsul.

-Más paciencia. Los niños crecen y poco a poco van necesitando menos a los padres para distraerse hasta que dejan de hacerlo del todo. Si nos lo curramos incluso podemos llevarlos por el camino del gamer y que quiera unirse con nosotros a algo cooperativo. Además si salen gamer puedes decir eso de: “Si quieres salir hoy hasta tarde me tienes que ganar en el Soul Calibur”, o “¿Quieres una moto? ¡Cuando te pases el Ninja Gaiden!”. De momento nuestro angelito del caos sube los brazos cada vez que su madre o yo decimos “Praise the Sun!”

Durante el tiempo en el que nuestro tiempo es tan limitado nos acordamos de cuando disponíamos de él con un nudo en la garganta, pero en ningún momento querríamos dejar de ser padres aunque esto suponga un sacrificio del bien personal más preciado del que disponemos. El bacon. El tiempo.

Un saludo a todos los padres gamers que ya han pasado por esto o están en ello.

¡Ánimo y a jugar!…o no, que se ha vuelto a cagar.

the past is now padres gamer peperro belmont 2

Captura de pantalla 2017-12-10 a las 17.16.01Peperro Belmont

 

 

Gamer con síndrome de abstinencia. Padre a jornada completa. Bricomago de combate lvl 3.

 

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