A raíz de varias conversaciones que he tenido en las últimas semanas, he observado eso que dicen las estadísticas: que una gran mayoría no termina los juegos que empieza, es más fiel a la realidad de lo que creía.

Principalmente no entiendo como alguien puede gastar grandes cantidades de dinero en juegos en su lanzamiento para no jugarlos y echarle unas pocas horas. En parte puedo entender esto gracias a una cultura mediática basada en un hype continuo a base de “primeras impresiones”, “avance”, “gameplay comentado” y demás pseudoanálisis de una persona que se sienta 15 minutos frente a un televisor mientras le guía un comercial/desarrollador de turno con lo cual tiene suficiente material para generar un artículo de 20 minutos de lectura que no llevan a nada concluyente pero si atractivo para las masas.

Después llegan las desilusiones y las caras largas cuando van a vender un juego en las tiendas de segunda mano como The Witcher III: Wild Hunt por que: “es que no es mi tipo de juego”, “este juego es una mierda, tienes que pensar mucho” o “es que hay que leer mucho”. No se muy bien lo que se esperaban pero desde luego muchos videos y mucho hype se han tenido que tragar para perderle el dinero a un juego tal como sale a la venta. Y puedo seguir con el caso de The Order 1886, con el de Final Fantasy XV o el más sonado de No Man’s Sky, juegos que al poco de su lanzamiento se amontonaban en las tiendas de videojuegos usados.

Hay un ansia brutal por una gran cantidad de jugadores de jugarlo a todo; pero aunque se comente que los juegos de ahora no duran lo de antes (cosa que no creo que sea cierta),   hay títulos que duran más unos que otros, y terminar un God of War, no es el mismo tiempo que pasarte sin más un Final Fantasy, y no todos disponemos del mismo tiempo libre

En todo esto hay un componente vital: todo el mundo tiene una opinión para todo, y para los videojuegos no son algo excluyente. Opinar de un videojuego abiertamente con argumentos cerrados no pueden ser posibles sin terminar la aventura al completo.

No estoy exento de no haberme terminado un juego, que no son pocos, pero no abandono los juegos por que sí, por que las mecánicas me aburren rápidamente o el argumento deja de interesarme durante un leve periodo. Uno no puede tener una calificación, opinión o análisis cerrado de un videojuego sin completar la aventura que nos presentan los desarrolladores.

Desde aquí os animo a aquellos que abandonáis los juegos con rapidez sin ton ni son: terminar el juego que empezáis. Los desarrollos están realizados para que el jugador empiece y acabe las aventuras que les presenta. No hay mayor satisfacción en este mundillo que ver el “Game Over” final o el mítico “The End”, pensar bien si el dinero que vais a invertir en un juego de lanzamiento merece la pena o si puedes esperar un poco. La paciencia es una virtud, y además con una compra realizada con tranquilidad y no a lo loco, puede daros una visión del juego que queréis disfrutar distinta.