Llevo un tiempo recordando otros tiempos, tiempos en los que las redes sociales eran sencillos foros específicos o cerrados para ciertos temas y usuarios. Por este tiempo pasó también el mundo del videojuego, y siendo más concreto los juegos online y MMO’s. 

Recuerdo a la perfección cuando conocías a alguien en algún juego como Ragnarok Online, Lineage II, World of Warcraft, Guild Wars por poner algunos ejemplos de títulos que conglomeraban a gran cantidad de jugadores durante la primera década del presente siglo, en la que si llegabas a entablar mucha amistad y quedabais para jugar junt@s, lo corriente era darse la dirección de Messenger para charlar fuera de juego, o hablar por Ventrilo o Team Speak hasta altas horas de la noche.ventrilo-mac

Con casi toda probabilidad, gran cantidad de estas personas vivían en zonas totalmente opuestas del país (si es que vivía en el mismo), o incluso había una diferencia de edad considerable. Pero todo eso no importaba en absoluto.

La aparición de nuevas aplicaciones de mensajería instantánea como Whatsapp, o redes sociales como Facebook o la extinta Tuenti, volvieron obsoletas a sus predecesoras, y con ello a todo lo que estas albergaban.

Si a esto añadimos que los juegos online de por sí son de naturaleza cambiante, o evolutiva por decirlo de alguna forma, y por tanto hay jugadores que van abandonando el carro, o tal vez las propias obligaciones del día a día van pesando cada vez más sobre la rutina, y acabas desechando ciertas (buenas) costumbres.

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Y por buenas costumbres me refiero a whispear a esa persona con la que llevabas sin hablar varios años pero que sin embargo nunca dejó de importarte. Quizás no conozcas su nombre real, ni su rostro, hasta puede que ni supieses en que dedicaba su tiempo fuera de la diversión del juego.

Tal vez ellos también recuerden aquella mazmorra que lograsteis acabar juntos o esas tardes interminable en La Posada Orgullo de Leon, pero por desgracia eso nunca lo sabréis.