Hay mascotas o personajes en el mundo del videojuego que no necesitan presentación, pese a que su estatus actual este muy cercano al suelo. Estos están sujetos a unas circunstancias o valores que son claramente identificables por todos. Mario con las tuberías, Link con la trifuerza, Megaman con su cañón, y Bomberman… pues eso, a las bombas.

El primer juego de la franquicia de Hudson Soft. data de 1983, pero no sería hasta la última década del siglo pasado, en el cual finalmente daría un gran paso al frente y entraría en la grandísima mayoría de sistemas, tanto domésticos como en los salones arcades. Unos con mas acierto que otros y que en general convirtió al personaje más explosivo de los videojuegos en un referente de diversión.

intro-pocket-bomberman-the-past-is-now-blog-ivelias-zero

Pese a lo anteriormente dicho, la compañía no daría un juego para la famosa portátil Game Boy hasta nada menos que 1997, Pocket Bomberman, un título que tendría una conversión directa para Game Boy Color al año siguiente, y yo lo obtendría el 6 de enero de 1999 en su primera versión para disfrutarla en mi bienamada Game Boy clásica a través de una tía mía que me lo regaló por reyes, unos reyes que recuerdo a la perfección.

En esta ocasión Hudson nos ofrece un juego con un punto de vista totalmente alejado de la habitual perspectiva cenital, creando un juego de plataformas con mecánicas similares de la franquicia, pero bastantes mas sencillas para poder contribuir a ser algo mas entendible dentro del tamaño que la pequeña pantalla de la portátil nos ofrece. Pero eso no significa que el juego sea un camino de rosas.

pocket-bomberman-the-past-is-now-blog-ivelias-zero-screenshot-1

El juego dispone de 2 modos: el “Normal Game” y el “Jump Game”, siendo el primero el más interesante, y el segundo quizás el más adictivo.

En el modo normal tendremos que atravesar nada menos que cinco mundos muy bien diferenciados, con 4 niveles y un jefe final para cada uno respectivamente. En cada nivel habrá repartidos unos cuantos enemigos que tendremos que eliminar a base de bombazo limpio y en cuanto acabemos con ellos podremos salir por la puerta de salida del nivel… que fácil suena. Los enemigos tienen ciertas dinámicas realmente duras, y tendremos que plantearnos algún que otro plan para derrotarlos sin ser derrotados por ellos o explotar con nuestras propias bombas. Sin contar que tendremos un tiempo límite para acabar cada nivel.

El añadido “Jump Game”, no es más que 3 niveles con distinta dificultad, en los que tendremos que llegar a lo más alto acabando con los enemigos que encontramos a nuestro paso. La particularidad de este modo es que nuestro querido Bomberman no parará de saltar en ningún momento, y solo podremos decidir en que dirección movernos. Pese a ser muy adictivo y muy entretenido, al ser solo 3 niveles en los que se separan por la dificultad, se antoja demasiado efímero, y podría haberse convertido en un añadido muchísimo mas interesante.

pocket-bomberman-game-boy-the-past-is-now-blog-screenshot-snow
Ahí te acabas de meter en un problemilla amigo… BOOM!

Independientemente de sus sencillas pero magníficas mecánicas, el título viene amenizado por una introducción muy épica y realizada de manera magistral, y cada mundo contiene un arte concreto que resume perfectamente el diseño del nivel. Las composiciones musicales son muy en la dinámica de los juegos de la saga, y son muy pegadizas, amén de la canción de la imagen que señala cada nivel, que recuerdo escucharla en bucle sin parar cuando lo tuve en la época. Es más, lo he hecho de nuevo en cada revisión al título.

Aunque pudiese parecer que una saga como esta no pareciese tener cabida de manera sobradamente genuina y magistral, llegó Pocket Bomberman para pegarnos un bombazo en la cara con una jugabilidad remodelada para la ocasión y que resulta intacta aunque pasen los años, un juego que recomiendo encarecidamente a todos los amante de la portátil de Nintendo y videojugadores de cualquier edad. Y eso no es fácil de decir amigos.

game-over-ivelias
Se acabó lo que se daba.